Actualizado: mayo 31, 2008, 2:21am PET
Porque las intuiciones tienen un margen de error y la timidez a veces le gana la partida al deseo, la firma japonesa Erfolg diseñó en 1998 un aparato para detectar en qué onda estaba la gente que se cruzara por el lado y que, casualmente, contara con el mismo dispositivo electrónico. Mediante luces y timbres, el Lovegety, como fue bautizado, señalaba la presencia de una persona sintonizada en la misma intención -"hablar", "karaoke" o "al grano"- a menos de 4,5 metros a la redonda.
En cuatro meses, el artilugio ya contaba con 400.000 usuarios en Japón -especialmente adolescentes- y había encendido el bombillo de otros diseñadores en el mundo, muchos con aspiraciones menos inocentes. Apenas un año después, la firma canadiense Gaydar Direct ya había lanzado el Gaydar -abreviación de las palabras 'gay' y 'radar'-, un dispositivo diseñado para vibrar cuando -sobra decirlo- un homosexual con el aparato encendido se acercara a otro que lo tuviera en las mismas condiciones.